Alejandro Montero, más conocido como Monty, ha pasado de acampado a monitor de campamentos. Es una de esas personas “genuinamenteAula Joven
“, a la que conocimos de niño en Piedralaves, lo hemos visto madurar como persona y convertirse en un excelente monitor que piensa en sus chavales antes que en nada y que trata de hacer del campamento la mejor experiencia para ellos, recordando siempre que él también estuvo “al otro lado” . Os invitamos a conocer a Monty, puede que este verano sea vuestro monitor en alguno de los

campamentos Aula Joven

¡quién sabe!

– Cuéntanos brevemente cómo llegaste a Aula Joven y tu experiencia con nosotros

Yo conocí Aula Joven a través de Javo, un amigo que me animó a irme de campamento a la edad de 15 años. Cuando acabó el campamento me dio mucha rabia no haberlo conocido antes, me encantó la experiencia; tanto, que decidí repetir.  Según fui madurando me empecé a interesar por la figura del monitor, así que decidí formarme como monitor (también con Aula Joven). Una vez formado por completo, empecé a trabajar como monitor con Aula Joven con la suerte de poder hacerlo en los campamentos de Piedralaves, a los que asistí y en los que crecí como niño.

– ¿Por qué te gusta trabajar en campamentos de naturaleza?

Me encanta trabajar con niñ@s y me encanta la naturaleza, creo que ahí esta la clave. Los campamentos de naturaleza te permiten evadirte por completo de la ciudad (lo que resulta muy desestresante), deleitarte de magníficos paisajes que no estamos acostumbrados a ver en el día a día, convivir en medio de la naturaleza y aprender mucho de ella.

– ¿Qué crees que les aportan los campamentos a los niños?

Personalmente (y bajo mi experiencia como niño), pienso que los campamentos de naturaleza te empapan de experiencias únicas y exclusivas, además de enseñarte cosas nuevas y sobre todo, divertirte. Profesionalmente, puedo decir que en los campamentos de naturaleza se aprenden multitud de valores (naturaleza, convivencia, amistad, etc.) y que facilitan el desarrollo cognitivo, social y afectivo de los niñ@s (relaciones interpersonales, aprender a tener confianza en uno mismo, ganar autonomía, interrelación, etc.).

– ¿Fuiste de campamento cuando eras pequeño?, ¿qué diferencias ves entre los campamentos de antes y los de ahora?

Como he dicho antes, sí fui; y fue una de las mejores experiencias de mi infancia. Creo que los campamentos no han cambiado demasiado a lo largo de los años, y eso es algo que aprecio mucho. Lo que si ha cambiado es la forma de mantener informados a los padres (redes sociales, blogs, webs) y eso es un gran avance. Antes los padres se mantenían informados por teléfono; ahora los padres pueden ver cómo su hijo tira con arco, saber lo que ha comido ese día, conocer en que consiste la velada de  esa noche o saber que está haciendo en ese preciso instante.

– ¿Qué les dirías a los padres para que apunten a sus hijos a un campamento?, ¿Y a los niños? 

A los padres, que no duden en mandar a sus niñ@s de campamento; se lo pasarán genial, aprenderán un montón de cosas nuevas, ganaran autonomía, tendrán un montón de experiencias positivas que les marcaran un antes y un después en su infancia, … (¡podría pasarme horas enumerando cosas!).

Y a los niñ@s, que si queréis pasarlo genial, hacer muchos amigos y actividades super chulas, y pasar unos días sin los padres en plena naturaleza y rodeados de un montón de niñ@s como vosotros… ¡decidles a vuestros padres que os apunten al campamento!