Este fin de semana he realizado una visita al campamento Eresma y he comprobado que me gusta tanto en verano como en invierno. A pesar de las bajas temperaturas, el sol brillaba fuerte iluminando cada rincón y me ha recordado los buenos momentos de cada verano.

He encontrado algunas novedades que seguro os encantarán como las nuevas habitaciones con baño para los mayores, o los banquitos de madera que se han instalado a la entrada del comedor, de las cabañas y de la disco.

Bajo la tirolina tenemos un nuevo embalse de agua que crea un paisaje mucho más bonito y en el que se forman varias pocitas en las que quizás podamos refrescarnos en verano. Ahora mismo, eso sí, están cubiertas por una gruesa capa de hielo. Inevitablemente como harían los peques del campa si hubieran estado allí, no pude evitar tirar un par de piedras a ver si conseguía partir la capa de hielo… pero no hubo forma.

Junto al embalse nos han instalado dos nuevos puentes y una mini-tirolina que hará las delicias de los más pequeños. Son mucho más bajitos que los que teníamos para que puedan utilizarlos sin problemas niños de cualquier edad. ¡A nuestros valientes les va a encantar cruzarlos!.

Sólo deciros que el campamento está realmente precioso, con el hielo en el embalse, la escarcha en la hierba y el sonido del viento meciendo las ramas de los árboles. Todo está en silencio, sólo se oye el relinchar de los caballos o el cacareo de las gallinas picoteando en su nuevo gallinero. Pero aún así, yo  prefiero el calor del verano y las voces de los chicos escuchándose por todos lados. Así, con los gritos, las risas y las canciones es como Eresma se disfruta al 100{c49584a902215b47c5f13db74d76da0abf2963c19e722b25d1b8ac29c7175f84}.

Raquel Arquero Vilchez

Coordinadora

Campamento Eresma 2012