Llevamos muchos años trabajando con niños y viéndoles volver año tras año a nuestros campamentos de verano. Les vemos crecer, hacerse grandes, y cambiar en todos los sentidos.

Muchos de esos niños viven de manera cada vez más intensa los campamentos de verano y a medida que se hacen mayores van interesándose más por todo lo que hay detrás de ellos. Se dan cuenta de que detrás de toda la diversión, las risas, las canciones y las actividades, hay un equipo humano que pone cada pieza en su lugar para que todo funcione correctamente.

Y cuando cumplen los diecisiete, deciden inscribirse en nuestros cursos de Monitor de Tiempo Libre para formarse y crearse un futuro en todo este ámbito. Es entonces cuando entienden y valoran a los profesionales que han estado a su lado cada momento de cada verano. Aprenden como resolver conflictos, qué hacer en caso de accidente, como animar una velada, como organizar y preparar distintas actividades, y muchas otras muchas cosas.

Una vez superada la parte teórica y realizadas sus prácticas obtienen el título de Monitor de Tiempo Libre y pueden empezar a trabajar haciendo todo aquello que llevan viendo tras largos años en el campamento.

Actualmente contamos en nuestra plantilla con diecisiete monitores que han crecido en nuestros campamentos y que ahora, desde que dejaron de ser niños, se han convertido en grandes trabajadores de Aula Joven. Esto nos da una garantía especial porque… ¿quién mejor que ellos sabe como hacer disfrutar del campamento?

En el pasado curso de Navidad, hicimos nueva cantera y formamos a ocho chicos que han pasado sus últimos veranos en Piedralaves. Estamos seguros de que algún día alegrarán los veranos de muchas nuevas generaciones.

De participante a monitor de campamento
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